¡Quiero una tonelada de CO2!
14/08/2006   Expansión
¿Está usted dispuesto a invertir en algo tan etéreo como el dióxido de carbono (CO2)? Si es así, sepa que es posible, aunque las condiciones para que un inversor particular entre en el nuevo mundo de Kioto aún son limitadas.

Una pista: en 2005, la bolsa de CO2 negoció 10.000 millones de euros en todo el mundo. De momento, la inversión en este gas causante del cambio climático (objeto, a su vez, del Protocolo de Kioto), está reservada casi exclusivamente a las empresas.

Para Alejandro López-Cortijo, director en España de EcoSecurities, "la consultoría ambiental se tutea hoy con las grandes áreas estratégicas, como la financiera y la de márketing. Por una sencilla razón: los activos ambientales cotizan en el mercado; la tonelada de humo tiene un valor".

En torno a Kioto han surgido negocios variopintos, como la plataforma española de negociación de derechos de emisión SendeCO2; la consultora CO2 Spain; la firma de inversión británica Climate Change Capital o la empresa EcoSecurities, que cotiza en el Mercado de Inversión Alternativa de Londres.

"El mercado de Kioto ha hecho que surjan fondos de carbono, oportunidades de financiación de proyectos, productos derivados y desarrollo de nuevas tecnologías", explica Peter Sweatman, director de Climate Change Capital (CCC). Según Sweatman, "un grupo de nuevas empresas ha levantado capital y se ha beneficiado del desarrollo de estos negocios".

Larry Philp, director CO2 Spain, señala varias fórmulas para invertir en CO2: "Inversión directa en derechos en la bolsa europea; institucional, a través de un fondo o inversión en renovables, entre otras".

Mercado Europeo
El parqué de derechos de contaminación es una invención de la Comisión Europea para ayudar a las empresas a cumplir el Protocolo de Kioto. En él, cotiza el derecho de emisión (equivalente a una tonelada de CO2) a un precio que, tras fuertes volatilidades, se mueve desde mayo en torno a los 16 euros.

En España, mil instalaciones de empresas como Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa, Cementos Portland, Repsol YPF, Ence o Arcelor están sujetas a unas cuotas de CO2, a las que tienen que ajustar las emisiones de sus plantas. Si las superan, han de acudir al mercado a adquirir derechos de emisión.

Las empresas también pueden obtener créditos de CO2 con proyectos limpios en Latinoamérica o Europa de Este. Otra opción es invertir en un fondo de inversión. Santander, junto con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y CCC, o la caja francesa CDC ofrecen fondos de CO2.

Para que un particular entre en la bolsa de gases, debe acudir al registro español (Renade) y abrir una cuenta que le habilite para operar. Javier Tordable, director de SendeCO2, augura más opciones para el particular. "A medio plazo, las bolsas irán permitiendo cada vez más el acceso directo a la inversión en derechos de emisión y en sus productos derivados, como opciones o futuros".

Autor:   Marta Fernández